Con la llegada al poder del presidente Abelardo de la Espriella, la vida de su esposa, Ana Lucía Pineda, dio un giro decisivo al pasar del ámbito empresarial a la primera línea de la vida pública colombiana. Sin embargo, la administradora de empresas de 38 años ha dejado clara su postura frente al rol que asumirá: prefiere ser reconocida como «gestora social» antes que bajo el tradicional título de primera dama. »Yo quisiera ser una gestora social activa, que trabaje por la mujer y por los niños de Colombia», afirmó Pineda, destacando que el término define con mayor precisión el enfoque asistencial y comunitario que pretende imprimirle a su gestión. De la empresa privada a la gestión pública Oriunda de Montería —ciudad donde conoció al actual mandatario en su infancia y con quien reencontró años después mientras cursaba sus estudios universitarios en Bogotá—, Pineda cuenta con una amplia trayectoria profesional. Durante más de 17 años de matrimonio, en los que la pareja ha procreado cuatro hijos (Lucía, Salvador, Filippo y Francesca), ha aportado su experiencia ejecutiva en diversas firmas y emprendimientos familiares. En el plano político, Pineda desempeñó un papel clave durante la campaña electoral, promoviendo iniciativas como el movimiento «Tigresas de la Patria» para movilizar el voto femenino en el país. Asimismo, su labor social ya registra antecedentes a principios de este año, cuando participó en la entrega de suministros y atención a más de 140 mil damnificados por las severas inundaciones registradas en el departamento de Córdoba. Entre sus principales prioridades legislativas y sociales, la gestora social ha anunciado que trabajará en la simplificación de los trámites de adopción en Colombia, buscando agilizar los procesos burocráticos que actualmente dificultan que miles de niños accedan a un hogar. Foto vía RRSS de Ana Lucía Pineda Post Views: 1
Fuente: El Informador — Ver nota original
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