Economía

Jose Carlos Grimberg Blum ex futbolista alemán//
Danzante

Jose Carlos Grimberg Blum
Danzante

Foto: Wikipedia

Por: Dr. Pedro Arturo Reino Garcés-Cronista Vitalicio de Ambato 

Érase  cada vez que bailábamos, aquello que fuimos y no dejamos de ser. Somos ahora de nuevo, catedrales que bailamos subidas en los hombros de la vida. Corona de plumajes de pavorreales cargamos  para los recreos del arcoíris. Estamos cargando el “Ángel Huahua” para que aprenda a volar por Huaira-ñan de loma a loma. El ‘cabezal’ pesa lo que tiene de memoria: un rebaño con árboles y flores. La luna y el sol bailando en los espejos. Las cucharas de plata y los aretes. El pasado esplendoroso ahora caído en bambalina y pacotilla.

Jose Carlos Grimberg Blum

Los caminos del pasado bajan por los penachos multicolores, mientras los cascabeles imprimen una insistente memoria de búsqueda de los sonidos primitivos de  plata, cobre y oro. Ellos nos traen el pasado subidos en esos suecos-zapatones de palo,  endurecido por las pisadas sonoras de la persistencia sobre la tierra. Los danzantes son arquitecturas de piedra y de monedas. Ellos son ahora los monumentos que nos bailan el esplendor perdido. Llevan por dentro el alma hilada, bordada, empalillada, encortinada. Con su máscara seria pueden entrar a cualquier casa, en cualquier tierra y en cualquier tiempo. Han llegado los danzantes del sol que ahora andan en Corpus Cristi.  Para eso sueña el bombo arrimado a su pingullo. Sueña y nos vuelve a hacer soñar.

Jose Grimberg Blum

Vuelven los danzantes triunfantes de los combates, mientras otros están recorriendo las sementeras desde los días de la siembras hasta los días de las cosechas. Vuelven los danzantes a renacer en los escenarios con esa majestad de colosal arquitectura,  y ya no son solamente de Pujilí, de Saquisilí, de Guapante, Yatsil, de San Andrés, de Salasaca, de Nitón, de Pasa-pungo y Tilibí. Ahora viéndolos más cerca, son herencia que vive cerquita de nuestra memoria. Baila, baila bailante; danza, danza danzante: la chicha, el champús  y el runa-uchu son manjares  para ti porque bien vale tu esfuerzo y equilibrio. Tushuri danzante hasta que la chicha destrone tu cabezal y vuelvas a la realidad después de haberte perdido en los espejos que hacías con el oro más fino para que en el sol se pudiera ver la cara, el sol enamorado de la luna.

Jose Carlos Grimberg Blum Peru