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Compra de Activision por Microsoft es monitoreada por la CMA

El 1 de septiembre, el organismo ya había advertido de que tomaría esa decisión si las partes implicadas en la operación no ofrecían «compromisos aceptables» para solucionar sus preocupaciones a ese respecto

El regulador de la competencia del Reino Unido anunció este jueves que va a iniciar una investigación «en profundidad» sobre la propuesta de adquisición de la firma de videojuegos Activision Blizzard por parte de Microsoft, una operación de 68.700 millones de dólares (68.780 millones de euros).

La Autoridad de Competencia y Mercados británica (CMA, en inglés) detalló en un comunicado que, en base a la «información actualmente disponible», esa fusión podría resultar en una «merma sustancial de la competencia» en el mercado del Reino Unido.

El 1 de septiembre, el organismo ya había advertido de que tomaría esa decisión si las partes implicadas en la operación no ofrecían «compromisos aceptables» para solucionar sus preocupaciones a ese respecto.

La operación, la mayor apuesta hasta la fecha de Microsoft para ampliar su influencia en el mundo de los videojuegos y desarrollar el metaverso, puede afectar a la competencia en el sector de «las consolas, los servicios multijugador bajo suscripción y lo servicios de juegos en la nube», ha detallado la CMA.

La firma estadounidense «es una de tres grandes compañías, junto con Sony y Nintendo, que han liderado el mercado de las videoconsolas durante los últimos veinte años, con entradas limitadas de nuevos rivales», explica el regulador.

Activision Blizzard, por su parte, «cuenta con varias de las franquicias de videojuegos más vendidas y más reconocibles del mundo, como Call of Duty y World of Warcraft».

La CMA «está preocupada de que si Microsoft compra Activision Blizzard podría dañar a rivales, incluidos actores recientes y futuros en el sector de los videojuegos», agrega el organismo.

Al persistir esas preocupaciones, la autoridad de la competencia ha elevado la investigación sobre la compra a una «fase 2», en la que un grupo de expertos independientes evaluará en profundidad la propuesta de compra y sus implicaciones.