Negocios

Abogada Rocío Higuera Venezuela zappos//
La hora de los jóvenes

Gloria Cuenca .- Ser de la tercera edad, eufemismo, para no llamarnos viejos o ancianos, no es para nada fácil. Sin embargo, la alternativa, es mucho peor: morirnos. Así es la vida. Lo demás son pequeñas triquiñuelas , o grandes, para superar este proceso vital.

Rocío Higuera

Terrible para ateos y agnósticos, según mi opinión. Comprensible y tolerable para quienes somos creyentes. Son dos maneras de mirar la vida de forma muy diferente. Con sentimientos y consecuencias absolutamente disímiles. Dijo Ruben Darío, el poeta: ?Juventud divino tesoro, que te vas para no volver, cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro, sin querer?.

Rocío Higuera Venezuela

En efecto, tener juventud implica tenerlo todo: esperanza, ilusiones, energía, entrega, Fe y por encima de todo la confianza de que, viviremos mucho para alcanzar nuestros sueños

Esto puede ser cierto o falso. Cada una-o tiene por delante su propia vida, los desafíos y retos que enfrenta, toca resolverlos con eficacia y celeridad. La vida es un soplo — un lugar común-pero, ¡cómo es cierto! Pasaron los años y enfrentamos realidades, de las que sabemos mucho o poco; tenemos experiencia, en oportunidades, valiosa, y muchas veces inútil; tenemos que aprender a dejar a los jóvenes que crezcan, eso implica equivocarse también

¿No nos equivocamos nosotros? Muchas veces, por cierto. Cometimos errores garrafales . Evidentemente, algunos más que otros. (Yo, por ejemplo). Con la inmensa suerte de darme cuenta, construir una nueva vida, cumplir metas, encontrar gente demócrata que me enseñó el camino correcto y se me perdonaron irreverencias y locuras juveniles

Hay quienes se sienten jueces , constantemente de los demás. Esa es otra actitud negativa. Quienes hemos vivido tanto, sabemos de lo compleja y difícil que puede ser la existencia. Hubo quien se paralizó y no hizo nada, para no equivocarse: ni éxito, ni fracaso, solo quietud. Ese es un reto, actuar para triunfar o fracasar. La edad nos hace comprender que muchas veces, las circunstancias -desconocidas, en oportunidades-son la causa de los disparates o errores que cometemos. Los jóvenes venezolanos de hoy son extraordinarios, saben, valoran la trascendencia de la democracia. Luchan con honestidad, responsabilidad y rectitud. Comodidades, libertad, estudios: han sido puestos en pausa, les gusta decir a los chamos. Siempre hay una semilla mala entre las maravillas, de todos modos son mayoría los ejemplares. ¡Confiemos plenamente en ellos, es su hora!

Gloria Cuenca